Opinión
Diario del AltoAragón, 11-VI-2005

Iñaki Peña, director del programa “Trébede” de Radio-3

 “Me emociona más ser Mensajero Río Aragón que un Ondas”

 Luisa PUEYO
 

JACA.- Iñaki Peña, director del programa “Trébede” de Radio-3, mantiene contra viento y marea su objetivo de “ser altavoz de quienes no tienen voz” y sacar a la palestra críticas de todo tipo. Por este motivo, su programa se eliminó en 2003, pero la audiencia presionó tanto que fue repuesto, aunque ni en horario ni en tiempo de acuerdo a lo aprobado en el Congreso de los Diputados. Iñaki Peña recibió en Jaca el premio “Mensajero Río Aragón”, y aseguró que “me emociona más que un Ondas”.

 Iñaki Peña es el primer galardonado por la Asociación Río Aragón como “Mensajero Río Aragón” por difundir las actividades de este colectivo en su oposición al recrecimiento del embalse de Yesa. “Me ha emocionado mucho más el premio de un colectivo altruista y con la conciencia desarrollada, que recibir un Ondas, que ya sabemos cómo se dan y quién los da”, aseguró. El periodista, siempre crítico con el poder político, logró ver repuesto su programa “Trébede” por la presión de la audiencia, pero no en el mismo horario, ni con el mismo tiempo, al pasar de la franja horaria de 11 a 13, sábados y domingos, a ser diario, entre semana, de 20 a 20’30 horas. Eso sí, mantiene sus objetivos, “como la audiencia ha valorado y ya expresó cuando la dirección de Radio Nacional de España, al servicio del PP, lo eliminó en marzo de 2003 por el mero hecho de abrir sus teléfonos para que los ciudadanos se expresaran”, en un momento en que coincidieron “temas ecológicos controvertidos, como el Plan Hidrológico Nacional o el hundimiento del Prestige, y luego la guerra contra Iraq”. La decisión sorprendió a todos, “y a mí el primero, al comprobar cómo la censura aparecía como un gigante en una sociedad con más de 30 años de democracia”.

Sin embargo, a continuación ocurrió “algo emocionante”, la reacción de la audiencia que, “molesta por la falta de respuesta de la dirección de RNE”, se dirigió al Congreso con miles de cartas. El PSOE hizo una proposición de Ley y, pese a la mayoría absoluta del PP, por primera vez ganó la oposición (15 votos a favor y 14 en contra). Era junio de 2003. No obstante, RNE no repuso el programa, y con el cambio político, el PSOE demostró que “tampoco tenía interés en reponerlo”. Al final, por presión del Congreso, volvió a la parrilla, “aunque constreñido”.

 “En un país democrático, los medios de comunicación del Estado deberían ofrecer independencia, pero al poder político le gusta rebañar. Yo procuro trabajar en esa línea de independencia, abriendo los micrófonos para que la gente se exprese” porque los ciudadanos “van siempre muy por delante”, y se unen “para soportar las calamidades en su ámbito, muchas de ellas contra el medio ambiente y respaldadas por las propias administraciones que deberían defenderlo”.

Asociación Río Aragón-COAGRET